Nuestra inspiración proviene del personaje y la obra de un hombre, Elzéard Bouffier, personaje creado por Jean Giono en su cuento "El hombre que plantaba árboles". Este pastor provenzal logró revitalizar su región entre 1913 y 1947 plantando árboles. El hermoso bosque que cultivó permitió a los pueblos de los alrededores acoger a nuevos habitantes en un momento en que la región corría el riesgo de despoblarse. Para Elzéard, fue una tarea larga y ardua, que requirió paciencia, soledad, altruismo y generosidad.
Esta breve lectura siempre nos inspira. Nos da claves para discernir nuestra profesión: como reclutadores, nos enseña sobre el trabajo que debemos realizar con los seres vivos; y como hombres y mujeres comprometidos, nos enseña sobre la acción positiva de la humanidad en su entorno
Para que el carácter de un ser humano revele cualidades verdaderamente excepcionales, es necesario tener la fortuna de observar sus acciones durante muchos años. Si estas acciones están desprovistas de todo egoísmo, si la idea que las guía es de una generosidad sin igual, si es absolutamente seguro que no buscaron recompensa alguna y si, además, dejaron huella visible en el mundo, entonces se está, sin riesgo de error, ante un personaje inolvidable.